▬A line allows a progress, a circle does not. ○

26.10.10

Me desperté típica y rutinariamente a las 6.50. Bah... 6.55, o y 58, aunqe preferiría escribir "no me desperté", pero sería mentir.
Ni miré a mi alrededor porqe estaba todo oscuro; la no entrada de luz de la mañana desmotivaba mi emprendimiento terriblemente, pero avancé y estiré la mano hacia la percha que había abandonado el día anterior sobre la silla de la computadora (qe hacía dos domingos me había arrancado un pedazo del dedo índice).
Me vestí sin pensar demasiado: estaba algo atontada, en ese momento en el qe no recordás qé soñaste ni pretendés hacerlo de todos modos.
Todavía con las sábanas enroscadas en la cabeza, me dirigí a la cocina para poner la pava sobre el fuego y hacer un café fugaz, qe debería terminar en menos de dos minutos, pero sin el cual no podría subsistir.
Mientras se calentaba el agua me ponía las malditas lentes de contacto y emparejaba un poco el nido de ornitorrincos qe tenía por pelo, hasta qe escuché el leve silbido y corrí la salvé (no sé de qé, pero la salvé. Ah! Tal vez de hervirse).
Mi papá llegó impuntual (como siempre), y bajé para subirme audazmente al auto, como si pudiera arreglar algo con eso.
Encendí la música del celular y bajé un poco la ventanilla para dejar correr aire y sacarme la cara de "me cené una almohada y me cayó pesada".
Exploraba los rostros de la gente; la luz del día era tan potente qe parecía qe fueran ya como las 6 de la tarde y el sol se estuviera ocultando en lugar de saliendo.
Llegamos a Bellas Artes, doblando tradicionalmente por la diagonalcita.
Siempre disfruto de revisar los rostros hippie-estudiantiles para ver si encuentro al hombre dorado, cuyo brillo es mááás fuerte qe la luz del alba.
En eso del delirio, mi papá venía manejando algo rápido, pero era usual, ademas de qe gozaba de acompañar la velocidad de insultos qe ya casi eran imperceptibles a mis oídos.
Antes del semáforo, una leve traba me sacó de trance, seguida de un vocinazo.
Era eso el sonido de un vidrio roto?
Por un segundo, el auto aumentó su peso y algo estaba complicando su avance.
Caí en la realidad como si estuviera cayendo directo desde la estratosfera, a punto de impactar contra el pavimento, cuando vi qe todos a nuestro alrededor se agrupaban, y la multitud se organizaba en ronda en torno a nos.
No qise comprender demasiado; involuntariamente, por el breve impacto me había puesto en cuclillas sobre mi asiento, y asomé algo mi fleqilluda frente para ver si en mi campo visual entraba algo de lo sucedido.
Nada, lo qe me impulsó a abrir la puerta para presenciar la puesta en escena de lo qe más tarde me alarmaría.
Si dijera qe el asombro me invadió instantáneamente, cubriéndome luego un humor de tragicidad e incredulidad arruinaría el climax de suspenso, pero como ya lo hice, reléanlo y sáqense las dudas.
Podía hablar, no se me fue el aire, ni sentí un nudo en el estómago.
"PAPA! ATROPELLASTE AL AMOR DE MI VIDA!" me limité a gritar.
Y sí: ahí estaba.
Servido para mí cual anti-comedia shakespiriana: mi hombre dorado, mi amor nerd qe escucha embajada boliviana y the misfits, yaciendo frente al capó del ford ka de mi viejo.
Sus lentes, rotas.
Su camisa a cuadritos celeste, arrugada.




Nota: todo lo anteriormente mencionado hasta el párrafo décimo es real. El resto es ficticio. 
Gracias de nuevo por haber leído.
Este fue otro delirio de Mar.
Casting:
Narrador - Mar Adrover Porto
Pava - La Pava
Conductor sin diálogo - mi papá
Hombre atropellado - Mi amor nerd qe escucha embajada boliviana y the misfits (aunqe desconoce de su participación en este delirio, como en todos los demás en los qe aparezca)
Me reservo los derechos de autora.

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