▬A line allows a progress, a circle does not. ○

29.3.11

y el tiempo, dónde fuck está?

Muy bien, esta es mi redacción de literatura. La tengo que entregar mañana... Pero no creo que vaya a sufrir modificaciones en las proximas horas. Me exprimi lo más que pude sobre un tema que en realidad ya tengo casi superado, y me altera volverlo a tocar. Crucen los dedos: esta redacción fue titulada originalmente "y el tiempo, ¿dónde está?" pero para este espacio la voy a re-titular como pueden ver arriba. Bonne chance.




¿Cómo puede ser, si las horas son medidas de un modo matemático y siempre con la misma exactitud, que cuando tenia 7 años el tiempo no pasara jamás, y ahora que tengo 10 más el tiempo se  disuelva en la pantalla de mi celular?
Me parece imposible pensar en que antes me quejaba de que las horas no se iban, de que las cinco de la tarde eran eternas, de que las vacaciones de invierno eran más que suficiente, de que para las vacaciones de verano faltaba siempre un siglo, y de que éstas no tenían casi fin.
Ahora, con un lazo al cuello por las actividades que me son obligatorias (tales como ir al colegio, estudiar un idioma o tocar algún instrumento), debo ponerme otro lazo al cuello voluntariamente para además dedicar cierto porcentaje del día a lo que a mí me gusta, a lo que hoy le dicen “hobby”, a lo que me “desconecte” un rato de la tierra, cuando sé que si me voy volando muy lejos, mis lazos me ahorcan.
Paso más tiempo pensando en todas las cosas que TENGO que hacer, que haciéndolas realmente, y me estreso el doble, ya que veo que el tiempo pasa y yo no hice nada, pero me veo paralizada por dios sabrá qué fenómeno que me impide seguir en lo que estaba…
Yo podría cambiar. Podría ser más organizada, tener horarios, más agendas, más calendarios… Bien o mal siempre me las ingenio para hacer la mitad de lo que quiero, y sé que no es poco.
Pero aún así, ¿los demás cambiarían?
¿Quién, de todas las personas que conozco y con las que tengo contacto casi diariamente, abandonarían las ridiculeces y riesgos de sus vidas de frenesí solo para ser un poco más felices?
Y si adolescentes no pueden (o no quieren) comprender, ¿cómo comprenderían los adultos?
¿Cómo le explico a mi mamá que debe ser más paciente en la cola del supermercado, que no es una perdida de tiempo? ¿Que en vez de quejarse, podría estar hablando conmigo de cosas interesantes de las que ya solo hablamos (con mucha  suerte) los domingos, puesto que yo estoy toda la tarde corriendo entre colegios e institutos y ella trabajando mil horas para tener más dinero y algún día soñar con trabajar menos, para que podamos hablar más?
Creo que no se le da la importancia necesaria al asunto.
Si la vida que casi toda la población mundial está viviendo fuera sana, ¿por qué anualmente miles de chicos que no superan la mayoría de edad legal se meten un tiro en la cabeza?
Ellos se sintieron tal vez confundidos, agobiados, y claramente no soportaron la tortura a la que todo se ve sometido: correr porque a uno lo persiguen, mientras uno mismo persigue sus intereses, que huyen al verlo a uno tan escaso de tiempo.
Si tuviera que elegir una profesión no seria ni geóloga ni periodista, ni abogada, ni medica¸ sería ladrona de tiempo, y así me pasaría horas y horas tirada en el pasto de algún parque bajo el sol. Primero leería, luego pintaría, luego caminaría, y luego no haría nada de nuevo.
Pero, ante la imposibilidad de dedicarme a eso y tener ya muy poco tiempo para decidir qué voy a estudiar (o robar), supongo que voy a tener que caer en lo que todos: elegir una carrera que me guste aunque sea un poco, que me ofrezca una buena salida laboral, y luego de estudiar amontonar horas y horas de trabajo para poder subsistir y jugar al juego de la felicidad.
Todo esto, que se aparece ante mí como un deber, me recuerda a una película italiana algo vieja llamada trece a la mesa.
En la película, el protagonista recordaba ya en su vejez, antes de la venta de una importante casa de campo, cómo había transcurrido su adolescencia allí, durante las vacaciones. Las situaciones se presentan como si se estuvieran viviendo en ese momento, y nos muestra los típicos dramas familiares, las peleas, las huidas, el primer amor, las injusticias, etc., para luego terminar de mostrarnos cómo se perdieron muchos valores de antes. El personaje comprende que no puede revivir los años anteriores de su vida, y ve que no puede cambia al mundo para que vuelva a tomar en cuenta aquellos valore olvidados, pero comprende que él puede cambiar y oponerse al modo de vida agitado y actual evitando la venta de la casa, mudándose a ella y emprendiendo otro tipo de negocios para mantenerse.
Este tipo de películas a veces me da la pauta de que no tengo por qué hacer sí o sí lo que todos, que hay otras salidas y soluciones, y que uno vive su vida con la actitud que elige.
Así, si revalorizara todos los aspectos de mi vida, podría separarlos bien entre los que quiero mantener y los que no, quitando los que no son realmente significativos y dando más cuidados a los que no quiero perder, ¡y tal vez no tenga que trabajar doce horas diarias toda mi vida!

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